Madrid es una ciudad conocida en todo el mundo por su diversidad cultural y ofrece una enorme variedad de planes de ocio para quienes la visitan y quienes viven en ella. En este artículo te recomendamos siete barrios con mucho carácter que no te puedes perder si vienes a Madrid. ¿Preparado? ¡Sigue leyendo!
La Latina
Muy cerca de la Puerta del Sol está el barrio de La Latina, un lugar muy agradable para pasear y tapear. Esta zona, entre Lavapiés y el Madrid de los Austrias, se caracteriza por sus calles estrechas e irregulares. Antiguamente vivían aquí muchos comerciantes que llegaban a la capital a vender sus productos, y de ahí vienen los nombres de sus calles: plaza de la Cebada, plaza de los Carros, plaza de la Paja… Hoy esa tradición comercial sigue viva, y cada domingo distintos comerciantes montan el tradicional mercadillo de El Rastro (junto a la plaza de Embajadores, subiendo por la Ribera de Curtidores hasta la plaza de Cascorro). Se celebra todos los domingos hasta la hora de comer y es la mejor ocasión para encontrar libros, carteles, pájaros, muebles y todo tipo de antigüedades en un mismo sitio. Si eres curioso, no te lo puedes perder. Además, la gente que suele ir es a veces bastante excéntrica, y merece la pena verla y conocerla.
En esta zona también hay muchos bares donde comer sin gastar demasiado. En concreto, hay un mercado, el Mercado de la Cebada, donde se puede comer dentro: compras productos frescos en los puestos y te los cocinan delante. Puedes comértelos en la terraza del mercado o, si no encuentras sitio, donde puedas: ¡la gente come hasta en las escaleras o al lado de los puestos! Merece la pena probarlo.
Bajando hacia la plaza de la Puerta de Toledo hay una iglesia que los madrileños suelen considerar una de las más bonitas de la ciudad: la basílica de San Francisco el Grande. De estilo neoclásico y con lienzos de Goya y Zurbarán, es una de las iglesias de Madrid que más merece la pena visitar. Eso sí, quizá sea mejor que intentes entrar en horario de misa para no pagar entrada. Tiene la mayor cúpula de España y la cuarta de Europa, y en uno de sus laterales hay un mirador poco frecuentado por los turistas, pero ideal para ver la puesta de sol sobre Madrid. 😉
Lavapiés
Lavapiés es, sin duda, otra parada obligatoria si vienes a Madrid. Allí encontrarás gente de todo el mundo, porque probablemente sea el barrio más multicultural de la ciudad. Está justo entre la Puerta del Sol y la plaza de Embajadores. Puedes disfrutar de las gastronomías más variadas: comida india, china, argentina, senegalesa… Una vez al año se celebra un festival de tapas llamado Tapapiés, en el que cada restaurante o bar prepara una tapa de su país y, por solo 1 € o 1,50 €, puedes tomar una bebida y una tapa. La gente suele descargarse un mapa con todos los bares y las tapas que ofrecen, y va de bar en bar comiendo y bebiendo con los amigos.
En este barrio hay varias rutas turísticas para descubrir su arte urbano, con grafitis y murales, algunos de artistas de renombre nacional e internacional, como Okuda o Parsec! (¡que además es profesor de español a tiempo parcial en nuestra escuela!)
De hecho, Lavapiés es un lugar muy interesante para quienes disfrutan de la cultura y el arte. Hay muchos teatros pequeños donde ver obras alternativas y críticas, distintas de las que suelen ofrecer los grandes teatros, pensadas para el gran público y para vender mucho. En concreto, en La Escalera de Jacob puedes ver espectáculos de improvisación baratos y pasarlo genial con tus amigos mientras te tomas unas cervezas.
En este barrio también hay un edificio antiguo que merece mucho la pena visitar. Se llama La Tabacalera y es una antigua fábrica de tabaco convertida en centro de arte. Acoge talleres de teatro, charlas de cine, encuentros de danza, exposiciones de fotografía… Es un espacio muy underground, quizá el más alternativo de Madrid junto con el centro de arte La Neomudéjar, cerca de Atocha.
Huertas
Huertas es el barrio de los artistas por excelencia. De hecho, también se conoce como Barrio de las Letras porque en él vivieron escritores famosos del Siglo de Oro, como Cervantes o Lope de Vega, cuya casa puedes visitar hoy en día. Mientras paseas, verás en el suelo fragmentos de obras de grandes escritores españoles como Bécquer o Luis de Góngora. Te recomendamos perderte por sus calles y pasar horas en alguno de sus cafés con encanto, leyendo, escuchando música y disfrutando de un buen café. En especial, hay uno muy curioso, ¡lleno de gatos! La Gatoteca es un café solidario que ayuda a gatos abandonados a encontrar hogar mientras hacen compañía a los visitantes. Puedes tomarte un café, un refresco o un té rodeado de gatos y adoptar uno después si te encariñas.
También tienes que ir a este barrio de noche, ¡porque está lleno de bares con música en directo! Entra en cualquiera, porque merecerá la pena. Te recomendamos La Fídula y el Café Central, donde puedes disfrutar de conciertos de jazz en directo mientras cenas (y los cócteles de este último están buenísimos).
Además, si te gusta la artesanía, el primer sábado de cada mes se organiza en Huertas un mercadillo llamado Mercado de las Ranas, donde los comerciantes sacan sus productos a la calle y puedes encontrar todo tipo de antigüedades o joyas artesanales de diseño único a precios asequibles. Muy cerca está la plaza de Santa Ana, llena de terrazas con el mejor ambiente, donde tomar unas tapas después del mercadillo y escuchar a los músicos callejeros.
Malasaña
Junto a la escuela está el barrio de Malasaña, entre la calle Fuencarral y la Gran Vía. Es una zona muy popular entre los jóvenes, con tiendas para todos los gustos donde ir de compras por la tarde y salir por la noche. Hay una heladería con helados de nitrógeno líquido (N2LAB), tiendas de ropa de segunda mano al peso (Flamingo Vintage Kilo), tiendas frikis (Curiosite) y un teatro interactivo con un aforo máximo de quince personas en el que estás literalmente al lado de los actores (Microteatro). Es muy divertido callejear por aquí, porque encontrarás tiendas y cosas que nunca habrías imaginado. Nos encanta perdernos por sus calles.
El barrio está muy ligado a un movimiento cultural y político que surgió en los años ochenta, la Movida madrileña, que tomó como bandera la figura de Manuela Malasaña, una bordadora que se unió a la defensa de la ciudad contra el ejército francés. De hecho, antes el barrio se llamaba Barrio de las Maravillas. En aquella época, un montón de cineastas, músicos y artistas de todo tipo empezaron a frecuentar sus bares (Penta, Vía Láctea, Palentino). Hoy en día hay empresas turísticas que ofrecen una visita guiada por los bares de aquella época, ¡con consumición incluida!
Hoy Malasaña es el hogar de todo tipo de gente, pero sobre todo de bohemios y hípsteres. ¿Has estado? ¿Te has cruzado con ellos? Nada que ver con los famosos heavies de la Gran Vía, con su ropa de cuero, sus accesorios de pinchos metálicos y su melena larga y descuidada. 😜
Chueca
Otro lugar típico de Madrid es Chueca. Este barrio se ha convertido poco a poco en un símbolo de modernidad, tolerancia y respeto por su importancia histórica en el movimiento LGTB.
Hace años empezaron a abrir algunos bares y tiendas especializados en temática gay y, con el tiempo, se sumaron muchos más hasta crear un referente para la comunidad gay de todo el mundo. Cada 28 de junio (el primer sábado de julio), Chueca se convierte en el epicentro del Orgullo. Las fiestas del Orgullo LGTB celebran durante una semana la diversidad de pensamiento, de identidad y de orientación sexual. Entre las actividades hay un desfile por el paseo del Prado, el concurso Mister Gay España y una carrera con tacones (foto de arriba). Sin duda, es uno de los mejores sitios para tomar algo con amigos o salir a bailar y pasarlo bien, sobre todo si estás en Madrid durante las fiestas del Orgullo.
En Chueca también hay varios edificios interesantes que visitar:
- El Palacio Longoria, actual sede de la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), es de estilo modernista y tiene una decoración muy llamativa en la que seguro que te fijarás al pasear.
- El Museo del Romanticismo, con un jardín precioso donde puedes desayunar y una colección increíble de este estilo artístico.
- La iglesia de San Antón, adonde miles de madrileños llevan a bendecir a sus mascotas el día del santo (¡desde perros y gatos hasta pájaros, reptiles y todo lo que te puedas imaginar!).
Salamanca
El barrio de Salamanca no está en Salamanca, sino en Madrid. Se llama así porque el marqués de Salamanca impulsó su desarrollo como centro de la aristocracia de la ciudad. Es, sin duda, uno de los barrios más exclusivos, caros y «pijos» de la capital. De hecho, se le llama la Milla de Oro por sus exclusivas tiendas de moda y el alto poder adquisitivo de sus vecinos. Está justo al lado de la plaza de Colón y del paseo de la Castellana, y tradicionalmente allí han vivido las élites políticas y económicas del país.
Allí encontrarás marcas de lujo como Gucci, Massimo Dutti, Manolo Blahnik, Rolex o Boss, y podrás comer en restaurantes con estrella MICHELIN, como Ramón Freixa Madrid (2 estrellas MICHELIN).
En el barrio de Salamanca encontramos lugares emblemáticos como el parque del Retiro, Patrimonio Mundial de la UNESCO, construido a mediados del siglo XVII para disfrute del rey. Es el lugar perfecto para desconectar, tanto para madrileños como para turistas. Seguro que has visto fotos de gente en barquitas en un estanque: ¡es aquí!
La Biblioteca Nacional de España es un edificio que reúne las obras más importantes del patrimonio bibliográfico y documental del país. Puedes visitar su interior y ver las exposiciones; consulta su web para conocer los horarios.
La plaza de toros de Las Ventas también está en este barrio. En ella han toreado las figuras más importantes del toreo español y todavía hoy se celebran corridas.
Si estás por esta zona de noche, te recomendamos muchísimo ir a Platea, uno de los mayores espacios gastronómicos de Europa, donde puedes cenar o tomar algo mientras disfrutas de un espectáculo de circo o magia, o de un concierto en directo. Su interior es impresionante.
Gaztambide
Por último, Gaztambide es el barrio de Madrid favorito de los más jóvenes y de los más fiesteros. Por su cercanía a la Universidad Complutense de Madrid y la gran cantidad de colegios mayores y residencias universitarias de la zona, aquí viven miles de jóvenes y cada fin de semana se convierte en un sitio famoso para salir de fiesta. Hay muchísimos bares y discotecas con todo tipo de música, desde rock y pop hasta el reguetón más de moda. Hace años era punto de encuentro de distintas tribus urbanas, sobre todo heavies, rockeros y punks.
Los rockeros van a los Bajos de Argüelles, que se llaman así porque están en la zona de Argüelles y hay que bajar unas escaleras para llegar a los bares y discotecas (están detrás de las casas y los edificios de oficinas). Que no te intimide el aspecto de los camareros ni las paredes sucias y llenas de grafitis, porque esa estética forma parte de su historia y de su esencia como lugar underground y reivindicativo.
Allí también puedes probar el hidromiel, una bebida alcohólica que se obtiene fermentando agua y miel y que, según dicen, era la «cerveza de los vikingos».
Esperamos que este artículo te haya ayudado a decidir qué lugares quieres visitar cuando vengas a Madrid. Siempre encontrarás cosas fascinantes en cada rincón. Y si sigues nuestra cuenta de Instagram (@inhispania), te daremos algunos consejos para que no te pierdas los planes más divertidos de la ciudad cuando vengas. ¡Nos vemos en Madrid!



