Perífrasis de desarrollo y de fin

Las perífrasis están compuestas por dos verbos que forman una unidad de significado y unidad gramatical.

Para expresar con perífrasis el desarrollo de algo podemos emplear varias fórmulas. Vamos a verlas:

  • Sigo yendo al gimnasio cuatro veces por semana. Seguir + gerundio sirve para expresar continuidad de algo.
  • Van llegando los invitados. Ir + gerundio alude a algo que se realiza gradualmente. También puede significar el inicio de algo gradual como Iremos preparando la comida para que esté lista para las 22:00.
  • Vengo escribiendo este poema desde que rompimos. Empleamos venir + gerundio para algo que se produce por fases pero que está ligado a algo anterior.

También podemos utilizar perífrasis para aludir a algo que ha finalizado:

  • Terminó dejando los estudios después. Terminar + gerundio sirve para expresar algo que ha terminado con una valoración positiva o negativa sobre el enunciado.

Ahora vamos a ver una conversación de WhatsApp en la que se emplean distintas perífrasis verbales. ¿Puedes identificarlas?

Perífrasis de desarrollo y de fin

Soluciones: vengo redactando, seguir investigando, va llegando, sigue mandándome, vas redactando, terminar haciéndonos [también vamos a terminar].

Partículas concesivas

La partícula concesiva más conocida es aunque, pero existen muchas más que se pueden emplear para tener una mayor riqueza de vocabulario.

  1. Indicativo:
  • (Aun) a sabiendas de que. Vino a buscarme al trabajo, aun a sabiendas de que no quería verlo.
  1. Subjuntivo:
  • Aun a riesgo de que. No quiere ir al médico, aun riesgo de que se le infecte la herida.
  • Así. Vas a hacer los deberes, así tengas que quedarte toda la tarde encerrado en casa.
  1. Indicativo/subjuntivo: en este caso hay que guiarse por la intención del hablante. Si la información es nueva, se usa el indicativo. Si es algo que se conoce por el contexto o se duda de ello, va en subjuntivo.
  • Aunque llore, no le voy a comprar las chuches.
  • A pesar de (que). A pesar de que ya no hablemos, le sigo guardando mucho cariño.
  • Pese a (que). Fue a clase, pese a que se encontraba mal.
  • Por más (+ sustantivo) + que. Por más que le digo, no me hace caso.
  • Por mucho/a/os/as (+ sustantivo) + que. Por mucho que corro, no llego a tiempo.
  • Por (muy) + adjetivo o adverbio + que. No te voy a levantar el castigo, por muy bien que te portes.

 

Desmontando mitos sobre el subjuntivo

En esta entrada vamos a romper con las reglas que has estudiado hasta ahora para poder elegir entre el modo subjuntivo y el indicativo. Las reglas, como has podido comprobar, a veces fallan; no son completamente fidedignas. Sin embargo, si concebimos el tiempo subjuntivo como una función o intención lingüística, más que una lista exhaustiva de estructuras en las que hay que utilizarlo, vamos a acertar siempre.

El subjuntivo es un tiempo declarativo. Declara información novedosa, ya sea afirmaciones o suposiciones. Por el contrario, el subjuntivo es un tiempo que sirve para realizar una valoración sobre una información anterior. De forma esquemática se puede decir que el modo indicativo dice x, mientras que el modo subjuntivo dice y de x.

Vamos a verlo más claro a través de una imagen, en la que manejamos la hipótesis de si una persona come mucho:

Subjuntivo en español.

  1. En el primer caso, estamos preparando la comida para una cena y decimos “Aunque Montse come mucho, hay suficiente comida”. Estás aportando información nueva, por eso es indicativo.
  2. En el segundo, sabes que Montse come mucho gracias al contexto: la estás viendo comer. No aportas información nueva, por lo que es subjuntivo.
  3. En el tercer caso, estás viendo que Montse está prestando más atención al móvil que a la comida, por tanto dudas que Montse coma mucho. Se usa presente del subjuntivo.
  4. En el tercer caso estás dudando mucho de la información o no es cierta. En ese caso se usa el imperfecto del subjuntivo.

Dialectos del español de España

Los dialectos del español en España.

Fuente de la imagen: https://buseca.wordpress.com/2018/06/11/lingue-europee/spain12/

¿Sabías que dentro de España no se habla de la misma forma? En España tenemos 11 dialectos principales dentro del español. ¡Vamos a aprender un poco sobre cada uno de ellos!

Primero debemos saber que existen dos tipos de dialectos en España, el septentrional y el meridional. La diferencia es que, en los dialectos meridionales, la s apenas suena si está al final de una sílaba. Por ejemplo: escaleras sonaría como ehcalerah.

Dialectos septentrionales

Estos se sitúan en el norte de la Península Ibérica. Aquí tenemos el considerado dialecto “castellano castellano” puesto que es el que procede de Castilla. Cuando hay una palabra terminada en d es común pronunciar una z: Madrid > Madriz. También pasa en Cantabria y el País Vasco.

Después tenemos el dialecto aragonés que no es lo mismo que el idioma aragonés. En este podemos encontrar entre otras cosas que los nombres de los árboles terminan en –era: Olivo > Olivera, Almendro > Almendrera.

Cerca de Aragón está el dialecto riojano. Si vamos a la Rioja debemos escuchar con cuidado pues la acentuación es muy distinta a la del castellano. Una curiosidad es que el sonido r se puede transformar en una l: Salir > Salil.

En valencia unas pocas zonas se encuentra el dialecto churro. Aquí es curiosos que desaparezcan los pronombres contigo, conmigo y ti y se digan frases como: te viene con mí, me voy con tú o a tú te digo.

Por último, tenemos el español leonés propia de provincias como Salamanca, Zamora, León, Palencia y Valladolid. Aquí, a veces, la vocal e pasa a la i, y la o a la u: despensa > dispensa, almohada > almuhada, entierro > intierro.

Dialectos meridionales

En el sur de España tenemos el famoso dialecto andaluz. Este dialecto tiene muchas peculiaridades y muchas distinciones. Podría escribir mucho sobre él, pero solo diré una de sus características. Es posible que se pierda la e de el cuando la palabra siguiente empieza por vocal: El abrigo > L’abrigo, El abanico > L’abanico.

En el oeste de España se encuentra Extremadura, y también el dialecto extremeño. Es muy común el diminutivo -ino o -ina que también es común en otros dialectos. Animal > animalino, cosa > cosina.

En las islas canarias también está el dialecto canario donde se prefiere usar el pretérito indefinido al pretérito perfecto. Por ejemplo, para oraciones como Hoy he visitado a Juan en Canarias dirían con mayor probabilidad Hoy visité a Juan.

De vuelta a la península, en Castilla la Mancha está el dialecto manchego. Una curiosidad es que en ocasiones las sílabas gu o hu se transforman en bu: gusano > busano, aguja > abuja, hueso > bueso.

Muy cerca de Castilla la Macha está Murcia y el dialecto murciano. Aquí por ejemplo cuando la consonante de la sílaba final de una palabra es c o z en ocasiones cambia a ch: Panza > pancha, punzar > punchar o puncha.

Para terminar, tenemos el dialecto madrileño donde es común cometer lo que es conocido como laísmo, un uso incorrecto del pronombre personal la y las como objeto indirecto en vez de le o les: El otro día le dije a María > El otro día la dije a María.

Estos son los principales dialectos de España y alguna de sus características. ¿Te ha parecido difícil? No te preocupes porque en realidad el español no es tan distinto de lo que parece. ¿Y en tu país?, ¿Cuántos dialectos hay?

Lenguaje coloquial: ¿Por qué a menudo no entiendo lo que dicen los españoles?

Muchas veces los estudiantes de español se comunican de manera muy eficaz entre ellos, pero se enfrentan a problemas a la hora de hablar con gente nativa. Esto sucede, a menudo, porque en la comunicación oral cotidiana entre nativos se usa un lenguaje coloquial, es decir, un lenguaje informal que cambia según la localización geográfica y la situación comunicativa.

El español coloquial tiene lugar en contextos familiares y distendidos y no se considera adecuada su utilización en contextos formales. En cuanto a la expresión escrita, se suele usar en ciertas ocasiones como son los mensajes de Whatsapp, Facebook, etc. El lenguaje coloquial consta de varias expresiones y palabras que no aparecen en los diccionarios habituales o muchas veces son palabras que, aunque se encuentren en los diccionarios, coloquialmente su significado se altera.

Actualmente, no obstante, hay muchos diccionarios de lenguaje coloquial como es el Diccionario del Español Coloquial.

Para resolver los problemas comunicativos, los estudiantes de español como lengua extranjera tienen que juntarse más con personas nativas y empezar a utilizar el lenguaje coloquial.

¡Vamos a aprender algunas de las expresiones y palabras coloquiales más comunes entre los jóvenes españoles en contextos informales!

Ser un borde =  Tener mal carácter, ser antipático

Echar una mano =  Ayudar a alguien

Molar algo = Gustar o agradar mucho una cosa

Enrollarse con alguien = Besarse con alguien

Ser un hortera = Vulgar y de mal gusto

¡Qué majo! = ¡Qué simpático y agradable!

¡Ya te vale!  = Se utiliza cuando quieres hacer un reproche

Curro  = Trabajo

Meterse en un lío  =  Meterse en problemas

Dejar plantado a alguien    = No acudir a la cita con otra persona

Largarse  = Irse

Estar de coña  = Bromear

¡Qué guay!   = Estupendo

Estar forrado  = Tener mucho dinero

Me la suda  = No me importa nada

Ser chungo  = Ser difícil

Flipar  = Gustar mucho algo

Tener morro    = Ser una caradura

¡Qué pasada!  =  ¡Qué maravilla!

Es la ostia   =  Es genial

Estar acojonado   = Estar asustado

Pasta    = Dinero

Chorrada  = Tontería

Poner los cuernos = Ser infiel

Ser mono = Ser atractivo

Ser un/a rata  = Ser tacaño

Estar hecho polvo = Estar muy cansado

Ni de coña = De ninguna manera

Una chapuza = Trabajo mal hecho